jueves, 25 de junio de 2009

SAN LUIS DEFIENDE SU FUTURO


OPINION

JESUS GONZALEZ SCHMAL


La ciudad y el estado de San Luis Potosí deben su nombre a su riqueza minera que se localizó, entre otros sitios, en el cerro de San Pedro, ubicado en las goteras de la señorial capital del estado. Pese a que sus yacimientos se han agotado, la ambición y voracidad de la empresa canadiense Minera San Xavier consiguió una nueva concesión para sobreexplotarlo, no obstante que hoy constituye un ejido dedicado a siembras diversas y al pastoreo de ganado menor.

Desde luego, en las laderas del cerro quedó el testimonio de lo rico que fueron las minas porque existe un hermoso pueblo del siglo XVII con todas sus construcciones coloniales y con un potencial turístico enorme, si se restauran algunas de sus edificaciones.


No obstante ello, la Semarnat otorgó un permiso para arrasar lomeríos y serranías para obtener algo de plata y oro que se supone existe, pero cuya extracción significa una depredación descomunal que, obviamente, no se justifica por los daños irreversibles que provoca para las actuales y futuras generaciones de potosinos.

Los ciudadanos responsables en la defensa de su patrimonio cultural y natural constituyeron la Asociación Pro-San Luis Ecológico que, después de diez años de lucha, acaban de ganar una queja contra el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa en donde el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Administrativa lo obliga a que reconozca que la segunda autorización que Semarnat otorgó a la empresa minera canadiense Minera San Xavier es improcedente porque había quedado anulada la inicial y constituyó una burla el conceder una nueva, en idénticas condiciones que la anterior.

Es obvio que, como se podrá constatar, los daños ecológicos son irreparables pero, cada día que pasa, sin detener el avance de gigantescas explosiones y de máquinas arrasando cerros y planicies, los efectos fatales seguirán creciendo.

En la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente que se está llevando a cabo en Cozumel, México no tendrá cara ante el mundo para hablar del tema.