jueves, 20 de marzo de 2014

Cierre de MSX, posible maniobra para nueva fase de explotación: FAO


Perdió el control de núcleos ejidales posesionarios de las tierras, asegura

Cierre de MSX, posible maniobra para nueva fase de explotación: FAO 

VICTORIANO MARTÍNEZ

Para el Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier (FAO) el anuncio del cierre de operaciones de la empresa no es de fiar, a pesar de que tiene muchos motivos para hacerlo, adicionales a la caída en la producción de oro y plata y en los precios de esos metales, pues podría tratarse de una maniobra de chantaje para iniciar un proyecto de ampliación que denomina “Fase V”.


Mario Martínez Ramos, líder del FAO, reveló que directivos internacionales de New Gold buscaron tener un diálogo con los integrantes de su organización para presuntamente sumarlos a los trabajos de remediación “pero sin renunciar a su proyecto de ampliación actual conocido como Fase V que supuestamente concluiría en el 2017 y después de eso vendría la remediación”.
 
 

Cuando el FAO puso como condición el cierre de las operaciones actuales de explotación, por considerarlas ilegales, los directivos de la empresa no aceptaron más negociación.
 

“Lo que a mi ver no encaja, es que supuestamente ahora suspenden actividades dentro de cinco meses, y por otro lado Antonio Nieto (director de minería de la Secretaría de Desarrollo Económico) dice que la salida real es hasta el 2016”, comentó Martínez Ramos.
 

No descartó la posibilidad de que se refiera a que en cinco meses inicie la remediación y termine en el 2016, aunque no deja de ser una “situación que no concuerda con los tiempos anteriormente manejados del proyecto, Fase V”.
 

“Sin descartar del todo la posibilidad de que sea en serio la suspensión del proyecto de explotación en los próximos cinco meses, las acciones de resistencia del FAO no sólo no se van a detener, sino a incrementar como se tiene planeado recurriendo a otros ejes de lucha aparte del jurídico”, advirtió Martínez Ramos.

 
Señaló que existen motivos reales para que la MSX deje de operar, entre los que se encuentra una depreciación del oro y la plata de más de 30 por ciento, la reducción del porcentaje de esos metales en los beneficios en los procesos de extracción y hasta los nuevos impuestos a la minería, aunque no necesariamente son los más costosos para la empresa.


Mencionó que la empresa ha perdido el control de los núcleos ejidales posesionarios de las tierras que mantiene en ocupación temporal y le están exigiendo pagos mayores, incluso recurriendo a juicios de amparos porque descubrieron que los convenios de ocupación carecen de legalidad.
 

“(MSX) está saturada de todo tipo de demandas: penales, civiles, administrativas, agrarias, ambientales; demandas totalmente sustentadas, por lo cual las tiene que enfrentar con métodos no muy honestos.
 

“Esto le cuesta a la MSX una millonada, por un lado, los despachos de abogados y por el otro la compra de conciencias tanto de las dependencias oficiales como de muchos elementos del Poder Judicial, y estos no se corrompen con cualquier cosa. Además, para que esta empresa se mantenga operando en la ilegalidad se requiere una gran cadena de corrupción, eso cuesta”, dijo.


Martínez Ramos reconoció como probable que en cinco meses deje de operar y comience trabajos de remediación, lo que implica la presencia de la MSX hasta el 2016, que son tres años en los que se podrían dar maniobras para que continúe algún tipo de explotación.
 

“Algo que es muy común es que cuando estas empresas enfrentan problemas serios, cambian de look, se van y regresan con otro nombre, o venden sus proyectos a otra empresa”, señaló el dirigente del FAO.